domingo, 13 de enero de 2008

Y es que son tela de raros...



Además de estar lejísimos, son mu raros, qué pensaríais de gente que come pescado crudo o que tiene peña que les empuja para que quepan en los vagones del metro, donde por cierto han tenido que separar a hombres y mujeres porque los primeros son unos salidetes que aprovechan pa meter mano, no casa mucho con la imagen que tenemos de ellos, tan trabajadores y seriecitos, que aprovechan las vacaciones para hacer fotos, nada más que para eso em, y pasan sus escasos momentos de ocio en karaokes y parques temáticos, donde son convertidos en cerdos...Espera, eso es de una peli. La verdad es que la historia de los bushi tampoco es que se corresponda mucho con sus códigos, en general eran unos depredadores sin demasiado sentido del honor, salvo para sacar la katana a la mínima. Ah, y les gusta mucho el flamenco, queda muy bien terminar el informativo con un montón de japos en una clase de baile impartida por un gitano cojo. Y Chiquito, el gran Chiquito, vivió allí. Jarrl.


Yo, como decía el otro, lo más lejos que he ido ha sido a lugares a los que llegan los desvencijados trenes de RENFE, con su traqueteo y sus ventanas rotas por las pedradas de nuestros queridos adolescentes. He pasado mucho tiempo en estaciones, aguantando clavadas por cafés medio regulares, deambulando viendo escaparates con to la cara de no quiero estar aquí, cruzándome con gente igual de ausente, bajándome por una avería en medio de ninguna parte y seguir con barro hasta los tobillos a un tipo con una linterna, en plan flautista de Hamelín, ver cómo se incendia un vagón y la gente descojoná saliendo por las ventanas en plan deporte de aventura, observar cómo un tren llega sistemáticamente 15 minutos tarde siempre que lo cojes y pensar que no es un retraso, sino que no les sale de la polla poner los horarios reales por no sé qué ratio de eficacia, quedarme patidifuso cuando en la cafetería del TALGO no pueden servirte porque el tren no está en marcha, a estas alturas no se les ha ocurrido poner una batería o algo, me recordaba a las dinamos de las antiguas bicis, aguantar fauna y flora que se te sienta al lado sin ninguna piedad, cada uno de papá y de mamá. Espero no acumular muchas más ricas anécdotas que tengan que ver con trenes, sinceramente lo espero, y es que es tan duro no saber montar en bici...

3 comentarios:

Aguete dijo...

Pocoyó Japoneeeees!!!
Como en anteriores entradas he dejado caer o he puesto literalmente...he vivido y vivo una situación tan parecida a la tuya pero en versión autobusera...y lo peor que si fuera en Japón, al menos me podría tirar el pegote de que he estado allí...pero no!! si no llega Renfe o Comes, pues yo tampoco.
Alabanza a esta entrada..no me dejas de sorprender!! :-)

Anónimo dijo...

me siento totalmente identificado..ya me gustaría a mí decir que "Japón no está tan lejos" pero es que ni me he planteado tirar pallá!...en lo que me siento identificado es en esos geniales trenes públicos (existen trenes privados?) también llamados AVE´s..por mucha buena fama que tengan...os aseguro que es exactamente igual que cualquiera de RENFE.
saludos a la pareja!

Anónimo dijo...

hay que tener arte para que os inspire una canción de los geniales "no me pises..."...ole por vosotros!...y renovación de renfe ya!!