Por mor del azar a la hora de hacer el blog, y gracias al maravilloso orden alfabético predeterminado, resulta que he devenido agricultor afgano, heredero de una raza de guerreros indomables a los que no pudieron someter ni Alejandro ni los soviets, y que ahora las legiones del nuevo imperio hacen como que dominan sin un excesivo éxito. Dada la orografía del terreno y la naturaleza de la región, el principal cultivo de la zona es la adormidera, de la que se obtiene una más que razonable producción de heroína y otros opiáceos, generalmente destinados a abastecer el mercado occidental, compuesto por los mismos simpáticos jovenzuelos que ahora recorren el país en blindados, sin mucho ánimo para asomar la cabecita. Pero realmente qué sabemos de Afganistán, quiénes son estos personajes que tanto han influido en la geopolítica internacional en el final del pasado siglo y el comienzo de éste. La verdad es que nada, al menos yo, salvo lo que he visto en un par de documentales primero sobre la guerra de independencia contra la Unión Soviética y ahora sobre los curiosos talibanes, esos estudiantes que igual te vuelan un Buda milenario que un rascacielos en Nueva York. Joder, qué difícil es asociar mentalmente la Gran Manzana con los montes centroasiáticos, al menos algo teníamos que agradecerles. Y Guantánamo.
Hasta la aparición de estos clarividentes siervos de Dios, lo único que sabíamos asimismo de ese cachito de tierra era que había inspirado una famosa canción y uno de los grandes momentos cómicos de la historia del cine. Jo, impagable Jack Nicholson diciendo eso de “Yo desayuno a 1000 metros de 15000 cubanos entrenados para matarme y no voy a consentir que ninguna boquita de Harvard con su amariconado uniforme blanco venga a decirme cómo tengo que defender a mi país, ¿está claro?”, o perlas como “¡Jodida gente! No tenéis ni idea de cómo defender una nación” o “Si nunca una superior le ha hecho una mamada, no sabe lo que se pierde. Como yo soy coronel, tendré que esperar a que elijan a una mujer de presidenta de los Estados Unidos. Mientras, seguiré con las duchas frías...”. A este tío sí que le votaría sin dudarlo, aunque ahora no sepa por qué partido se presentaría. Y lo mejor, lo mejor, el gran momento...
—¡Ordenó usted el código rojo!
—¡Sí, joder!
La ponen cada dos por tres en la tele y espero como un bobo a que llegue esa escena pa partirme. Pobrecillos talibanes si este personaje hubiera sido realmente el comandante de Guantánamo...
3 comentarios:
IMPRESIONANTE..de rodillas y alabanza para esta entrada, cada vez me gusta más leer este blog!...aquí que decir? que ya van quedando pocos, pero aún hay algunos hombres buenos
Gracias al blog de un colega he llegado aquí...yo tengo total seguridad que alguien como el personaje de Nicholson hubiera hecho una labor más útil y humanitaria en aquel ilegal lugar...
Me encanta vuestro blog, sois al menos dos personas no?..
Peasssso de entrada
Al menos, pero como dijo alguien, cada persona es un mundo, y algunas incluso dos. Muchas gracias amiguetes.
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