
El haber pasado hace poco (bastante poco, ahora que lo pienso...la noción espaciotemporal la tengo totalmente relativizada desde el año 2007 ;-) ) por el día de Reyes, me hizo recordar la típica anécdota que casi todos los niñitos y niñitas de cierta edad hemos tenido...o no!!...siempre que le digo a alguien "claro, a tí te pasará como lo típico que me pasa a mi...." me acaba mirando con cara rara diciendo "pues no" o "ni de coña" jajajaja...a veces doy por hecho cosas normalizadas que no lo son!!.
Comprobemos si me sigue pasando!..yo doy por hecho que la mayoría de nosotros en nuestra infancia hemos creído ver a los Reyes Magos en nuestra casa poniendonos los juguetes y regalitos que al otro día íbamos a abrir con nerviosismo, alegría y carcajadas de sorpresa. Yo recuerdo que tenía totalmente claro que había visto al Rey Baltasar (porque "era el mío") agachado delante del sofá del salón (donde siempre me ponían y ponen los regalos) con una capa azul eléctrica...y ese pellizco en el estómago que me hacía pensar "diooooo...un rey magooooo...me voy corriendo a la cama que no me veaaaaa, que nerviooooo". Aún se me ponen esas maripositas que sentía en el estómago!....Años después cuando ya supe el engaño al que somos sometidos...observé que mi señora madre aún utiliza una bata azul eléctrica, y no duda en recordarme "que esa bata la tiene desde que yo tenía cinco años"...qué decepción!...
Es curioso lo que nos gusta creernos fantasías que nos hacen felices...pero es la base de Walt Disney, sin esa premisa..pocas películas hubiera producido el congelado señor.
Más inquietante es el caso de un amigo que hablando sobre estas fantasías y engaños infantiles, me comentó uno aún más preocupante. Además cuenta con la diferencia que se autoengaño él mismo, es decir, nadie nunca le contó nada igual. En sus tiernos e inocentes años el pobre personaje tenía la total convicción que el mundo estaba manejado por dos gorilas gigantes y que nos manejaban y colocaban como pequeños clics de Playmobil. Además añadía el detalle de que no dormía bien en numerosas noches pensando en tal hecho...joder, como para dormir!!...
Este detalle me hizo pensar que es cierto...lo que damos por hecho como "normal" para otras personas es una "locura"...fijaos mi cara cuando me contó la historia digna de "Gorilas en la niebla"...ante su pregunta de "¿A tí no te había pasado nunca?" le tuve que responder las decepcionantes palabras que yo ya estoy acostumbrada a oir: "pues, no...ni de coña, pues no"...
Aunque reflexionando las dos entradas anteriores...sería una buena explicación: los gorilas ya se han cansado de estos juguetes.
2 comentarios:
Yo pasé parte de mi infancia sospechando de grietas, fisuras, huecos o manchas en la pared. Creía que los Fraggles se presentarían por algún lado. Qué me dices de la sensación de que todo te parecía más grande cuando vuelves a algún sitio de la infancia... A veces deberíamos volver a ver las cosas con esa perspectiva.
Yo le hice creer a mi hermana pequeña que el monstruo de un póster de Iron Maiden era amiguete mío y lo traería si no se portaba bien, coló durante algún tiempo...Joder, qué perverso, pobrecilla, espero que me haya perdonado.
Publicar un comentario