jueves, 17 de enero de 2008

Austedsiempre!

Esta entrada va dedicada a un personaje que estuvo en mi vida durante unos malos tiempos, y recientemente he vuelto a ver, perdóname por casi haberte olvidado. Se trata de uno de los camareros de la cafetería de la estación de Jerez, alto, enjuto, ojos saltones, de aspecto nervioso y con la camisa siempre un poco grande. Deambula tras la barra con la precisión de un bailarín, tiene cada movimiento estudiado hasta el milímetro, y no lo disimula, más bien exhibe con orgullo sus coreografías, ora un biofrutas, ora un cafelito o unos picos para acompañar una tapa, cada una de esas labores tiene su danza, que ejecuta con rapidez vertiginosa, de manera enérgica, la duda no tiene lugar, siempre serio, concentrado, quizás a veces se permite la debilidad de una mirada de desaprobación a sus compañeros no tan precisos ni enérgicos.

Pero lo mejor, lo que más me admira, y que por otra parte no podría ser de otra manera tras observar su proceder, es su forma de hablar, lo hace igual, tremendamente rápido, cortante y preciso, con un tono entre administrativo formal y educado ma non tropo. Cada frase la suelta como una sola palabra cargada de fuerza y significado, en cuanto te ve acercarte suelta un "¡quedeseaelcaballero!", tras recibir la comanda se retira rápidamente con un "¡muybienenseguidacaballero!", te da la vuelta con un "¡sucambiocaballero!", y tras un gracias te espeta "¡austedsiempre!". Estés donde estés ahora gracias amiguete, has convertido en puro espectáculo muchos tiempos muertos en esa estación. Te imagino en la tranquilidad de tu hogar practicando la manera más eficaz y rápida de llevar una tapa o un café, calculando plano en mano cuántos pasos son necesarios para girar justo antes de chocar contra el expositor de cds y memorizándolos, leyendo algún manual de buenas maneras de los años 50, y, en fin, admirando a quien te esté observando, como tantas veces yo, embobado por semejante personaje. Gracias.

2 comentarios:

Aguete dijo...

Geniaaaaal...y lo mejor que puedo decir que ya no me voy a morir sin haber conocido a ese tipo...tuve la gran oportunidad!!. Personajes así te hacen ver no todo es tan cotidiano y "normal" como parece...
Seguro que en el bar "pequeñito" sito en los alrededores de aquel lugar hay otro personaje digno de mencionar!...

Anónimo dijo...

en mi pueblo tenemos un personaje que le llamamos el "quitividisí", hombre tipico del bar tipico que habla con todo el mundo comenzando con esas palabrejas...y me alegro también de ver que aun existe una cierta españa profunda...aburrirnos, no nos aburrimos!