Construyó una mesa, y en torno a la mesa una sala, y en torno a la sala un castillo, y ahí empezaron todos sus problemas, desde que su mujer con nombre de licor y su mejor amigo con nombre de isla se liaran, hasta que su reino se viera desolado por el hambre, la enfermedad y la violencia. Y en esto que al colega no se le ocurre otra cosa que, en vez de sacudirse el polvorón y ponerse a currar, enviar a sus caballeros en busca del Santo Grial. Condición única para encontrarlo: ser puro de corazón, ahí es nada. Y a ver, qué va a pasar, que fueron sucumbiendo uno a uno, uno puede ser moderadamente honesto e incluso buen tipo, pero joer, puro de corazón...Menos mal que estaba Percebal, un pibito, si no...De todos modos ya no tenía arreglo la cosa, Mordred no estaba dispuesto a estarse quieto.
Según la versión, el Santo Grial es un objeto físico real o no, pero a mí me gusta más la interpretación de Boorman en la que el pobre Percebal vuelve para revelarle a Arturo que el Grial se encuentra realmente en el interior de cada uno, que es lo divino y lo sagrado que llevamos dentro, su búsqueda es por tanto un viaje interior, un meterse pa uno mismo, como se dice ahora, una introspección, y puede que algo encuentres. Aunque a veces es mejor no empezar, sobre todo si no te gusta la cara de ese tipo que cada mañana te mira desde el otro lado del espejo.
1 comentario:
gran variedad blogera!...pero esta entrada me ha flipao, con su antecedente
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