miércoles, 9 de enero de 2008

Me cago en tu boca abierta

No os asustéis por el título, es una frase que se suelta en uno de los temas de "Entra el dragón", pedazo de disco de Jefe de la M, si os gusta el hip hop y sobre todo en andalú, os lo recomiendo vivamente. Ayer tuve que coger un tren y se me hace imprescindible escuchar musiquita, me ponen de los nervios. Cuando volví me fui a ver a mi niña, y ya que llevaba los auriculares se interesó por lo que tenía en la memoria de mi móvil, que es lo que uso porque las baterías de los emepecuatros duran muy poquito, al menos la del mío. Puso caras raras, empezó a darme tres o cuatro argumentos para justificar que no le gustase el rap, pero fueron fácilmente rebatibles porque justo eran las razones por las que a mí me gusta. Tambien comentó algo sobre que mi forma de vestir no se correspondía con mis gustos, claro, uno ya tiene una edad, ya sólo conservo los pantalones aún anchos y caídos, y me hizo gracia que me dijera que con alguna tallita menos estaría mejor, sin duda, pero no estaría tan cómodo, no sé, con pantalones de mi talla me veo como un puto bailarín del bolshoi. Menos mal que no insistió demasiado con la parte de mi música que ella llama "heavy", ya he intentado explicarle que no es heavy, que en realidad a mi el heavy ortodoxo no me gusta, pero es una etiqueta útil que nos vale a los dos.

Tras esto y una mirienda a base de galletas y café negro como mi corazón, me dispuse a volver a mi casa, estaba cansado, un día largo y ajetreado, y feo la verdad. Eché mano de los auriculares, que se habían hecho un gurruño en el bolsillo de mi chaqueta, y ala, a desenredar, esto por aquí, lo otro por allá, calculo el coseno del ángulo que forma el casco con el chirimbolo, y me llevo una, y ya está, aún más liado, vuelta a empezar, lo meto por ahí, parece que...No. Joder, que había llegado prácticamente a mi casa, qué genios los creadores de emepetreses, emepecuatros, móviles y auriculares en general, que han conseguido que además sean un puzzle que ni el puto cubo de Rubick, horas y horas de diversión asegurada para mentes superiores, ejercita tu cerebro y tus manos. Hubiera dado cualquier cosa por ser Alejandro ante el nudo gordiano y cortar con mi espada aquel lío de cables que tenía entre mis manos, así quizá hubiera evitado la sensación que se apoderó de mí en ese momento: me invadió la absoluta certeza de ser gilipollas.

2 comentarios:

Aguete dijo...

Impactante titulo...muy tuyo!! no dudaba que lo fueras a usar finalmente!...pues me has dado una idea para mis tardes inertes...además yo tengo por lo menos tres o cuatro auriculares!!..pa diez años por lo menos no? ;-)

Pd: manteniendo el nivelazo piru!

Anónimo dijo...

te sales!...ahora todas las mañanas en el autobús acabo pensando en el cubo de Rubik gracias a esta entrada!...y yo también hacía lo mismo que el título en más de uno!es lo que tiene ser un pardillo como yo, que nunca me atrevería pero joder, qué bien te tienes que sentir al soltarlo.
Seguid así, sois geniales..