jueves, 24 de enero de 2008

Gallardón

Pobre. Es la imagen de la derrota, y además sin ningún tipo de dignidad, es como un niño que ha perdido la final del torneo del barrio, inconsolable, y como tal da penita, con su aún cara de empollón educado y con demasiada responsabilidad y madurez para su edad. Parece mentira cómo esta sabandija encima cae simpático. Tras una encuesta que le reveló la terrible realidad de que los madrileños en su mayoría eran de izquierdas, se convirtió en el más progre de la derecha. Los demás peperos no lo quieren a su lado por un lado porque no confían en él, y hacen bien, y por otro porque representa lo que quisieran ser pero nunca serán, ya que la cabra siempre tira al monte, sobre todo si es una de la raza "facha hispánica", que en cualquier momento y en cuanto se descuidan lo más mínimo, se les levanta el brazo con la palma extendida hacia abajo y dejan que el sol bese sus frentes altivas, vestiditos con las camisas nuevas que quién coño sabe les bordó. Parece decir "dejadme, dejadme, no quiero comer, me voy a mi cuarto, que nadie me entiende, pero mami, si yo me he portado bien, ha sido la bruja de mi hermana". Enternecedor Don Alberto.

La lástima es que si tuviera un par de huevos se largaría y provocaría un cisma en la derecha, y con la tropa que hay en ese batiburrillo que llaman PP nos íbamos a estar riendo durante un par de años seguro. Qué mierda de políticos tenemos, qué poco nivel por Dios, que un personaje como Espe pueda salir victoriosa de algo que no sea una partida de canasta da una idea de ello. Me la imagino como un pobre esbirro de Sauron, persiguiendo a Frodo Gallardón, poseedor del anillo del centrismo, con sus enormes cejas peludas, incapaz de crear una comunidad del anillo que le ayude y apoye, tan pusilánime, tan de la comarca, tan así...Y luego el pelota del presidente de Perú le compara vía cita con Napoleón, joer, el ogro corso se habría revuelto contra sus enemigos y los habría destrozado o hubiera perecido en el intento. Y el otro aprovecha para ya contemporizar y decir lo que todos los cobardes, bueno, tal, tampoco ha sido para tanto, saben que estoy para lo que manden...Terminará diciendo que en realidad ni se quería presentar ni nada, el pobre, no sabe ni perder.

1 comentario:

Aqua Marcia dijo...

Verdades como puños. Vivimos prácticamente en una oligarquía y no merecemos a nuestros gobernantes.
Qué me dices de Manuel Pizarro. El nieto del general Pizarro se nos presenta como el nuevo mesías económico. No cabe duda que como empresario ha sabido hacer y defender su labor estupendamente, esto es, ganar dinero (nada que reprochar si se hace legal y justamente), pero... ¿cómo se enfrenta un hombre de negocios (aunque haya desempeñado anteriormente funciones en la Administración) a un servicio eminentemente público? ¿Por qué alguien decide dejar los cuantiosos beneficios empresariales por la vida política? (como si no lo supiera...) Una persona con 16 millones de € (2.656.000.000 pts o así) se tiene que encontrar totalmente despegada de la realidad. De toda menos de una, la suya y la de los que le rodean.