
Han pasado varios días y las pelusas siguen en su evolución...dentro de nada me acabarán pidiendo un euro para el cafelito...con el apareamiento espontáneo con los hongos de las bolsas de la basura han conseguido procrear y todo!!..os imagináis unos pequeños honguitos verdes peludos???...les tendré que bautizar, pero sin agua...son como aquellos Gremmlins, qué tiennnos!..
Esta tendencia diogenista que me invade últimamente me ha hecho reflexionar sobre varios puntos:
. El origen de las pelusas: alguien sabe de dónde salen realmente? es todo un misterio! si buscas en la Wikipedia no viene absolutamente nada! y mi recurrente googlecito no me aclara ni me dice ni pío!. Me estoy empezando a plantear que ellas han llegado a mi piso incluso antes que yo misma...si...fijate que quizás le estamos invadiendo el espacio y por ello se agazapan en los rincones y se unen para formar una legión compacta.
. Las pelusas viajan: y utilizan un medio de transporte bastante curioso...la escoba...se enganchan a ella como cualquier telesférico y de un rincón van a otro sin necesidad de soltar ni un euro. Algunas equivocan el momento de montarse en dicho medio transportil...y acaban en un cubo de basura...pero en mi piso es un destino hasta deseado por ellas ya que les gusta visitar a la familia política!.
. Nos avergonzamos de las pelusas: nos llevamos bien con ellas, no nos molestan, forma parte de nuestra hábitat natural...pero no somos sus mejores amigos, ya que cuando una visita llega inesperadamente una de dos: o las escondemos debajo del sofá y amenazándolas para que no salgan....o ponemos las típicas excusas que tan triste les pone: En este suelo, tan clarito, se ven mucho las pelusas!”, “ufff...hoy me dejé las ventanas abiertas” .
. Las pelusas y las madres no suelen compartir piso: las pelusas tienen verdadero pánico a las madres y sus metodos de limpieza y han optado por dar la batalla por perdida y dejar el sitio donde siempre vivieron en busca de un nuevo hogar.
Dicho esto...hoy no tengo visitas...con lo cual pasaré una tranquila velada con mis ya hermanitas.
1 comentario:
Existen muchos tipos de pelusas. Las tipo película del oeste, las que les gusta volar, las que tienen afán de protagonismo y se plantan delante de la visita, las ermitañas que viven bajo la cama y mis preferidas aquellas que buscan el calor humano, las supervivientes, redonditas y esponjosas...las pelusas del ombligo.
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