lunes, 31 de diciembre de 2007

Cansión de amó a una portera de furbo


A mí siempre me ha gustado el fútbol, antes, cuando era joven jugar, siempre verlo, pero de unos años para acá como que había perdido interés, los partidos me aburrían cada vez más, hasta que llegó el peor síntoma: hace unos años me quedé dormido viendo un madrid-barça. Ya sólo me lo pasaba bien viendo a mi equipo, pero como este año estamos en segunda no lo ponen en la tele, snif.
Así que me he pasado a la Premier. Yo soy de aquella generación que se quedó en el último gran Liverpool, el de Rush, Birdsley y aquel negrito zambo de cuyo nombre no me acuerdo, aquél que podría haber marcado época si no fuera porque los animales que los siguen la liaron en Heysel, con la inestimable colaboración de los no menos bestias italianos.
Y gracias al canal teledeporte y a su representante en la tierra, es decir, ono, sigo los partidos de mi equipo postizo, que es el Liverpool de Benítez, ese tipo que da aspecto de tomárselo todo demasiado en serio, tan profesional y demás. Por cierto, en ono está en el canal 69, muy adecuado unir subliminalmente dos aficiones tan primarias...
Y bueno, prácticamente cada semana veo algún partido de los reds, tan voluntariosos, tan bien puestos en el campo, y tan malos. Vaya mierda de equipo, salvo honrosas excepciones. Me parece milagroso que el tipo serio pudiera hacer a esta pandilla campeones de la Champiñón League hace un par de años. Salvo Gerrard. Vaya jugador, ni se lo merecen. Es de esa estirpe en extinción, de los jugadores que mandan, que dominan el juego mucho más allá de darle pataditas a un balón, a los que los demás miran y saben que está muy por encima de ellos. Da un poco de pena verle rodeado de tantos mantas.
Ayer 0-0 con el City, su incapacidad atacante es desesperante, Kuyt es uno de los peores jugadores que he visto en mi vida, y Torres...A mí nunca me ha gustado Torres, sí, muy trabajador y potente, pero es que no se va de nadie si no es en velocidad, y claro, si los defensas corren como él, pues se acabó. No tiene emoción, si encara a un central ya sabes que se la van a quitar, y luego se levanta con su cara de yo no he sido, yo no tengo la culpa de haber costado tanta pasta, en realidad no soy tan bueno, y tienes que perdonarle...
Total, que el hecho de que los dueños del equipo, es decir, los de Gillete que además son americanos, quieran vender la moto de que este equipo puede ganar la liga, me recuerda a aquellos penosos años del Atlético de Madrid de Gil, que cada año tenía un peor equipo y cada temporada vendía la moto de que iban a ser campeones. Luego sale el tipo serio, el que pone tan bien a los jugadores en el campo, y les dice que ni de coña, y van y se enfadan. Así que mi equipo postizo este año tampoco me produce demasiadas satisfacciones, a ver si el de verdad sube y puedo hacer el imbécil ante la tele con propiedad, como debe ser, en mi idioma, sabiendo insultar al rival adecuadamente, porque a ver, qué coño se le dice a un tío de Manchester que le joda de verdad...

1 comentario:

Aguete dijo...

No puedo afirmar que me guste el futbol...soy de las que les suena algo, puedo opinar un poquito...pero incapaz de ver un partido entero. Al no ser que me lo "adornen" con cervezas, patatas, cocacola, palomitas o algo asi...(estilo Homer Simpson) y buena compañía...entonces creo que los 90 minutos se me harían realmente cortos!.
Me aficioné a la Fórmula Uno y no por Fernando Alonso o por Telecinco, la historia es algo más rocambolesca y no digna de entrada o comentario en este blog. Pero puestos a confesar...de una carrera, veo el principio y el final, el emocionante final. Ya sé que eso no es de buena aficionada..pero soy impaciente...Reconozco que un partido de futbol es mucho más emocionante...pero me pasa como con los libros que me compro..siempre me entra la tentación de leer la última página..
(gracias cofundador por una entrada digna de comentarista!)