Los primeros marineros españoles que vieron pingüinos los llamaron pájaro bobo, porque no huían al ser cazados, permanecían pizpiretos y tranquilos, desconocedores absolutos de lo que es capaz el ser humano. Yo ya lo voy pillando un poco, aunque sigo siendo un pingu total. Como todo el mundo sabe después de innumerables chistes basados en acertijos tontos, estos bichejos habitan en las zonas próximas a la Antártida, hemisferio sur, en el que es el último continente descubierto y habitado por el mismo ser humano que se comía a nuestros torpes amigos. Los marineros hispanos se quedaron en la Patagonia, años más tarde algunos guiris llegaron ya al continente, y el amigo Amundsen bajó hasta el polo sur, ahí, con dos cojones y un montón de perros groenlandeses. Groenlandia, un lugar fascinante, la prueba clara de que Eric el Rojo, el viejo tunante vikingo, llegó a América mucho antes que ese buscavidas de Colón, qué le vamos a hacer, estuvieron desde Constantinopla hasta las costas de Canadá, dieron nombre a países como Rusia, regiones como Normandía, se adueñaron de Inglaterra, ese país que presume de no haber sido conquistado nunca pero que lo ha sido mil veces. Nunca tuvieron vocación de otra cosa que no fuera comerciar y robar, no hubo legado que perdurara, entre otras cosas porque su curiosa religión era tremendamente fatalista, un día había de llegar en el que el gran lobo devorara el mundo, y todo se acabara, así que pa qué. Me gusta la idea.
Volviendo a la Antártida, uno pensaría que no hay mucho que hacer por allí, pero qué va, todo lo contrario, hay un montón de países disputándose derechos territoriales, porque resulta que en el continente helado hay reservas de multitud de recursos aún sin explotar. Están ahí mirándose unos a otros, para evitar que el de al lado meta la zarpa, como en aquel episodio de los Simpsons en el que compraban un tebeo primera edición de Radiactive Man entre varios, y se vigilaban en la casa árbol de Bart. Lo más alucinante es que uno de ellos es España, que tiene un estatus de miembro con voz pero sin voto, así que como los demás, para justificarse, periódicamente envía misiones científicas para estudiar fenómenos ya mil veces revisados y glosados, pero queda bien. Pero los hay peores, los argentinos y los chilenos, pobres, para respaldar sus pretensiones han establecido bases habitadas por civiles, que tienen familias, y hay hasta nacimientos, escuelas, me imagino a esas pobres familias, sobre todo un domingo por la tarde, joer, qué aburrimiento, porque además no creo que haya muchos canales de TV. Yo conocí una vez a una chica que había estado en el Espérides, tenía los pies bonitos, geóloga ella, pero la mirabas y tampoco tenía nada especial, sólo me preguntaba si habría comido pingüino, y en caso afirmativo, cómo lo habría preparado, todo un misterio. De qué estaba hablando yo...Ah, sí, de lo ingenuos que son esos bichos, supongo que ya habrán cambiado un poco, no hay nada como tratar con el ser humano para hacerse receloso y precavido, y si no lo han hecho, ya sé lo que hacen los niños chilenos y argentinos los domingos por la tarde...
4 comentarios:
El ser humano con su afán de descubrir y cargárselo todo. Y luego en la Antártida los pobres pingus pensarán: pa que cohones han venido éstos aqui?? si sólo hacen fastidiar. Sentirse pingüino, nos sentimos todos alguna vez, totalmente de acuerdo. Pero peor lo pasamos los que no somos capaces de ser fríos como el hielo!.
Del cálido café al gélido hielo, grandes contrastes.
Saludos artistas!
Qué mal me caen esos tipos y tipas que van de intelectual superior yéndose a investigar algo que ni ellos saben. Normal que no llamara la geóloga la atención...sólo sabría hablar de caquitas de focas y pingünos.
Lo dicho, prefiero un buen café y si es italiano mejor.
Ya me he quedao a gusto otra vez.
Gracias por ésta entrada!! me ha hecho pensar mucho sobre los especímenes fríos. También me pone de los nervios que la humanidad se gaste millones de millones en "descubrir" y cargarse el planeta. Y la vacuna del cáncer si descubrir...uf, me voy a callar, que al final hago una entrada yo.
Saludos!
Oye, pues hay un paquete turístico de 6.000€ para ir a la Antártida, aunque creo que no se puede uno ni bajar del barco...habrá alguien que acepte eso??...hay gente pa tó!
Sobre la conquista del planeta, supongo que es necesaria siempre y cuando ayudase a mejorar o al menos respetar. Pero lo que se hace es destrozar, explotar, indagar sin objetivos moralmente aceptables.
Me ha gustado mucho esta entrada, genial la expresión y la manera de plasmar el conocimiento.
Gracias!
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