martes, 18 de marzo de 2008

Seres inanimados

Comprar, esa maravillosa forma de desestresarte...sí, eso pensaba yo. Tengo un mal DIA? Pues me voy de compras; no sé qué hacer esta tarde?? Pues me voy a pillar unos trapillos que nunca vienen mal. Si la autoestima está decaída..nada mejor que comprarte un vestidito o algo con lo que te ves realmente bien. Eso pensaba yo, que siempre sería así.
Pero hace muy poco, confirmé que todo tiene su excepción, maravillosa trasgresión de la regla. Decidí ir de compras, pero no en el sentido efímero, huyendo de problemas o de mí misma, sino porque realmente necesitaba algunos productos ya imprescindibles en mi vida. Vamos, que no tenía más remedio que ir, estuviera como estuviera mi estado anímico.
Y allá fui, tenía superclaro qué tenia que comprar: esto y lo otro. Además, tanto “esto como lo otro” tenían que tener “tales y cuales características”. Así que mi acompañante suspiró aliviado pensando que la tarea duraría pocos minutos viendo lo claro que lo tenía yo todo. Pero oh, gran error!!...nunca pensé que un producto básico tuviera tantísimas variantes!!...colores, texturas, funciones, formas, marcas, ofertas, y un sinfín de items inacabables que me hicieron perderme en un maremagnum de palabrería. Joder! Si yo solo quiero lo más básico!!!...y no lo veía...me aturdía, me mareaba, me contrariaba..y al final acabé como una niña pequeña de cinco años malhumorada porque su muñeco Pingu se había quedado sin pilas...y ya solté la gran frase de la derrota: “da igual, vayámonos de aquí, no compro nada”...pero mi acompañante se negaba a dejarme derrotar por seres inertes, por objetos que no habían hecho nada intencionado hacia mí. E increíblemente...me consiguió en cuestión de un minuto todo lo que necesitaba!!!...
No sé cuál es la moraleja de todo esto, ni siquiera me lo he planteado,...como tampoco me planteo porqué a veces reacciono mal con objetos inertes...supongo que es como el que se pone a gritarle a un muñeco o a darle golpes a la almohada...el colmo es cuando incluso adopto a un niño inquietante como propio cuando sólo es un retrato en una pared, o creo ver caras flotando en la terraza...en fin...seré yo la que doy miedo??....

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues me sorprendéis que tengais tanta actividad en temporada vacacional, se agradece!!..y claro que me siento indentificado con esa relación amor-odio con seres inanimados, a mí me pasa con las camisetas, nunca me gustan las que me pruebo y si me las pongo, me las cargo de alguna manera. Y al final, me pongo la misma desde hace un año, aunque la lavo, que quede claro! jaja
Me he reído mucho con la escena, si ha sido real, la diversión no os deja!...lo dicho, tortugas y hombres unidos!

Anónimo dijo...

Pues tienes razón, me pone nervioso tanta tontería de marcas y rollos...joder, y la tipica tontería más básica no la encuentras entre tanta comercialidad. Al final, lo básico se convierte en excepcional.
Oye...y lo de las caras en una terraza...eso sí que me ha parecido inquietante

Anónimo dijo...

Pero al final, el final es genial...tener a alguien que te hace centrarte y considerar que lo inanimado, es lo menos importante.
Saludos grandes, artistas!!