miércoles, 6 de febrero de 2008

Hamilton Vs Alonso

La semana pasada por fin me decidí a llamar a la autoescuela y hoy he retomado las clases, tras dos intentos fallidos, es lo que tiene no saber montar en bici. Pues bien, a la hora señalada estaba yo donde siempre, esperando a mi profe, al que yo llamo cariñosamente “el Termi”, en honor al personaje del T1000 de la peli y a lo cabrón que puede llegar a ser el amigo. Y digo cariñosamente en serio, porque cuando no es un hijo de puta insufrible es un tío encantador. Después de varios meses me interesaba intentar cogerle el tacto rápidamente al coche, para no tener que dar más que las clases obligatorias para volver a examinarme, y en su infinita clarividencia, el Termi pensó lo mismo, así que dispuso que saliéramos a carretera para con la velocidad lograr nuestros objetivos con más celeridad, qué paralelo todo. Na, todo bien, no estaba tan oxidado como pensaba, tras callejear un poco enfilamos la avenida y vámonos que nos vamos pa la autovía, pero en vez de tirar hacia la Isla, me dice que sigamos para Sevilla...Por mí, tampoco tenía mucho más que hacer. La cosa es que tras su fase Termi al hombre empieza a apetecerle hablar, y como sabe que en otros tiempos trabajé para Wanadoo (ahora Orange) y quiere cambiar de compañía de telecos, pues me pide una comparativa, ahora está con Telefónica y le parece caro, amo ve, es que lo es. Po na, imaginaos, después de cuatro meses sin coger un volante, tomando una curva a 120, yo ahí hablándole de las diferencias entre operadores, de los plazos reales de la provisión de su nueva línea, de que si puede o no conservar el número, de Deutsche Telecom., de France Telecom., y el colega preguntándome, sopesando, y tomando una decisión, hasta de las fechas en las que iba a pedir el cambio para que así le coincidieran las facturas, todo ello con mis huevos incrustados en la garganta, y una vez quedó satisfecho va y me echa una bronca porque voy demasiado a la izquierda, joder, el milagro es que no nos matáramos, surrealista. Y encima ni me hizo una rebajita en la clase, toma asesor gratuito. Ah, y con las noticias de no se qué radio a toda leche.

Pero a pesar de todo lo peor no fue eso. En mi infinita estupidez he decidido en estos momentos de total cambio, y por tanto, estrés, en mi vida, además, dejar de fumar, con dos cojones. Y mi querido Termi los empalma, no hace más que encender uno tras otro, le miro de reojillo con avidez, envidia absolutamente insana. Definitivamente le odio, porque tiene carnet de conducir, porque es un tío capaz de intimidarme, a mí, que casi nadie lo hace, porque se puede permitir el lujo de gritarme y abroncarme a voluntad, porque se aprovecha de mis conocimientos para ahorrarse unos euros curiosos a partir de ahora cada mes, y sobre todo porque es capaz de hacer todo eso mientras fuma. Al menos saqué otra conclusión: si he soportado tal prueba en un coche y además no me he matado ni yo ni ningún ser humano de los que iban a mi alrededor, creo que por fin empiezo a estar preparado para sacarme el carnet de una puta vez.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

aparte de "friki" soy formulista o como se llame...vamos, que los domingos al mediodia no me levanta nadie del sofa!..alabanza pa vosotros en ese caso tambien. gracias pareja!

Anónimo dijo...

te entiendo perfectamente...ademas, pensar que todo es un puto negocio...dan ganas de bajarse y gritarle al tío "ahí te quedas hijo de tu autoescuela". La cosa es que cuando te lo sacas de una vez, es como un mal parto, se te olvida del tirón en cuanto ves la "carita".
saludos artistas!!

Anónimo dijo...

donde andais?...que me vuelvo a cabrear jajaja