
Desde siempre he tenido una relación especial con el agua. De pequeña me llamaban “pato” cuando estaba en la playa...obviamente no era por estar retozando en la arena...aunque eso de los castillitos en la orilla y los moldes con forma de tortuga, tenían también su puntito.
Años más tarde, asumí que la necesidad acuática era además sana...así que empezó mi relación duradera con la botella de agua mineral, confesando que la mayoría de las veces acaba rellena con el agua del grifo y sus múltiples residuos pa mis riñones,..pero la pereza a veces me come a mí y no yo a ella.
Puestos a confesar...no voy a obviar (qué me gusta esta palabreja!) que mi relación acuática sigue además en el desahogo alegre o triste a través de la lágrima...aunque ello suponga a veces grandes problemas...como acabar mintiendo vilmente con mi manida frase “es que tengo conjuntivitis”.
¿De dónde vendrá esa especial relación?...mi familia paternal de origen gallegomarinero puede servir como explicación???..podría ser..aunque mi madre me confesó una de sus cosas (si es que no me podría extrañar) y até cabos!!...ella también tiene una water-relación especial.
Pero lo suyo me resulta más preocupante. Y es que si sueña con agua...mal rollo, mal presagio...algo malo va a suceder. Y la cosa es que la señora tiene hasta sus grados correspondientes: si ve el agüita clara...es algo chungo pero suave...vamos, que puedo salir a la calle tranquila...si el agua está muy revuelta...quieto parao que la cosa se complica...ni se te ocurra pasar por debajo de un andamio...pero si el agua está pantanosa, fangosa, sucia, oscura...empieza a temblar...y mejor quedate en casita y no hagas mucha actividad....
Yo siempre me he cachondeado del tema...pero me estoy empezando a plantear el ponerle a mi madre una línea 803 o 806...y es que hace tres días soñó con barro, con mucho barro y agua...y me lo dijo.
Años más tarde, asumí que la necesidad acuática era además sana...así que empezó mi relación duradera con la botella de agua mineral, confesando que la mayoría de las veces acaba rellena con el agua del grifo y sus múltiples residuos pa mis riñones,..pero la pereza a veces me come a mí y no yo a ella.
Puestos a confesar...no voy a obviar (qué me gusta esta palabreja!) que mi relación acuática sigue además en el desahogo alegre o triste a través de la lágrima...aunque ello suponga a veces grandes problemas...como acabar mintiendo vilmente con mi manida frase “es que tengo conjuntivitis”.
¿De dónde vendrá esa especial relación?...mi familia paternal de origen gallegomarinero puede servir como explicación???..podría ser..aunque mi madre me confesó una de sus cosas (si es que no me podría extrañar) y até cabos!!...ella también tiene una water-relación especial.
Pero lo suyo me resulta más preocupante. Y es que si sueña con agua...mal rollo, mal presagio...algo malo va a suceder. Y la cosa es que la señora tiene hasta sus grados correspondientes: si ve el agüita clara...es algo chungo pero suave...vamos, que puedo salir a la calle tranquila...si el agua está muy revuelta...quieto parao que la cosa se complica...ni se te ocurra pasar por debajo de un andamio...pero si el agua está pantanosa, fangosa, sucia, oscura...empieza a temblar...y mejor quedate en casita y no hagas mucha actividad....
Yo siempre me he cachondeado del tema...pero me estoy empezando a plantear el ponerle a mi madre una línea 803 o 806...y es que hace tres días soñó con barro, con mucho barro y agua...y me lo dijo.
1 comentario:
yo soy igual que tú...que me cachondeo de esos temas...pero ya se sabe que el "por si acaso" a veces es torturante. De todos modos, como eres un pato...aprovecha un día de calor y métete en el mar...qué suerte tienes!!...
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