martes, 29 de abril de 2008

Medir el tiempo

Yo soy un tío muy maniático para según que cosas, y una de ellas es el reloj. No es tanto por el control o la obsesión por el tiempo, creo yo, sino más por el objeto en sí mismo, una tontería como otra cualquiera, la verdad, pero esto me lleva a que no me lo quite nunca, lo que tiene sus riesgos, porque claro, no todos aguantan ducha diaria, playa, golpes y maltratos de una persona torpe. Sé que es difícil de entender, pero quién no tiene sus pamplinas...

El primer reloj que tuve no lo recuerdo muy bien, sé que era suizo, con la esfera cuadrada, blanca, y una correa negra, pero está en una nebulosa. El siguiente, del cual sí tengo ya un recuerdo claro, era un Duward deportivo, con una caja bestia de acero de aspecto invulnerable, pero desgraciadamente no lo era tanto, en una noche de desparrame, siendo un adolescente casi, lo vi por el suelo de un local en el que un montón de seres humanos dábamos botes, hecho pedazos, me dio tanta penita que se me bajó el ciego y desde entonces aquella imagen de vez en cuando todavía viene a mí. Por razones obvias, de éste no hay foto. Decidí sustituirlo por uno que fuera algo más robusto, y continué decantándome por la industria helvética. Era un Lotus deportivo pero con un puntito elegante, de acero y mecanismo de cuarzo, con correa de cuero.

Me sirvió fielmente durante años, hasta que un día en la playa, tras ponerle cremita en la espalda a una chica, me di cuenta de que estaba borroso, pensé que era la crema, pero al limpiarlo seguía empañado, le había entrado agua, Dios, me sentí defraudado, traicionado, herido, no sé si alguna vez me han puesto los cuernos, pero creo que la sensación sería la misma. Tomé la determinación de que no me volviera a pasar, y pensando también en que podría ahorrarme tener que cambiar también la correa cada cierto tiempo, pillé un Festina, también suizo, sumergible a un montón de metros más, bastante parecido al anterior en lo básico, salvo que era más resistente y con armís también de acero.


Andaba yo contento en realidad con mi reloj, ya con mi plena confianza, hasta que pensé en mi clarividencia y sagacidad, ¿cuál puede ser el siguiente paso?, pues liberarme de la esclavitud de las pilas, es decir, hacerme con un reloj automático. Pensé en un Rolex Submariner, el reloj que probablemente más me gusta, pero también caí en la cuenta de que, salvo que me tocara alguna vez una primitiva, difícilmente podría acceder a uno, así que sopesé otras posibilidades, y hete aquí que encontré un reloj que estéticamente se parecía mucho al Rolex, tanto que también es comúnmente conocido como Submariner, y también automático, pero era un Seiko, japonés, así que no me convencía del todo. Me informé un poco y resulta que esa marca en concreto es bastante apreciada por su calidad, sobre todo en los automáticos, de hecho el modelo predecesor del que yo vi era un reloj que hicieron famoso los soldados americanos en la guerra de Vietnam, que se dieron cuenta de su dureza y calidad y se los llevaban en cuanto podían tener un permiso en Japón. Y el rollo de que el mecanismo tiene 21 rubíes ya me terminó de ganar. Luego estaba el tema del precio, que seguía siendo bastante caro, la verdad, en concreto más de 300 eurillos, era para pensárselo, pero esas cosas que pasan, resulta que pude acceder a un chollete que me permitió pillarlo por bastante menos, así que nada, no se puede luchar contra el destino, de manera que ahora está en mi muñeca. ¿Será mi último reloj? Yo creo que sí, tiene lo que necesito para serle fiel, pero quién sabe... Por cierto, ha sido bautizado como "Sekito" por cierta persona que tuvo bastante que ver con su adquisición y que no anda muy lejos de aquí, así que presentado queda, lo prometido es deuda, o eso dicen.


11 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja, me encanta la historia relojera!!...y por cierto, pedazos de relojes!!...si es que la calidad se nota hasta en ese tipo de elecciones!!
Saludos y buenas noches para ambos

Anónimo dijo...

Tan buen gusto en elegir a tu cofundadora, como a tu reloj!...todo un maestro!!
Y yo tampoco olvidaré aquel Casio con el que comencé a aprender a vivir!
Me encanta leer el blog antes de dormir

Anónimo dijo...

de Seiko a Sekito...jajajaja, si es que a lo que no saquéis punta...
Si yo hiciera una entrada historica sobre mis relojes...sería inexistente y desd q tengo movil, peor aun.

Anónimo dijo...

Los relojes siempren me han dado una sensación de melancolía, pero a la vez de ganas de mirar hacia delante. Seguramente, les tenemos cariño a objetos sin ninguna explicación concreta.
Eso se ha notado con esta entrada, y también (arriesgándome a ser demasiado intuitivo) un gran cariño a esa persona que te lo bautizó. Qué gran mezcla, no??

Anónimo dijo...

Buenos y soleados dias!! aunque estoy enfadado con el mundo en general, sin entrar en detalles.
La cosa es que yo me he tomado esta entrada como metáfora..supongo que el último reloj que tienes también representa a alguien que te gustaría que te durase toda la vida como el reloj, sea en el nivel que sea...o se me ha ido la olla?

Anónimo dijo...

Vaya careto que se te quedaría con el reloj destrozado! pero valió la pena..el siguiente insuperable!!.
Lo que no hagan en Japón y mira que está lejos!...
Saludos dsede el lado oscuro que nunca termina de iluminarse!.
Me alegro que nos alegréis

Anónimo dijo...

jajajaja, me encanta las crónicas con fotografías que de vez en cuando insertas!! giros buenísimos!
Por cierto...vendéis los relojes anteriores???
Saludos pa los mejores de la red!

Anónimo dijo...

Nos alegra conocer al Sekito...en realidad cuando leí esa palabreja en anteriores entradas me quedé pensando...qué c...es eso???...
Genial el movimiento blogero que estáis teniendo!!
Buenas tardes y enhorabuena

Anónimo dijo...

oleeeeeeeeeeeeeeee, esos peazos de relojeeeeeeeeeees...jajaja, que arte hay por este blog

Anónimo dijo...

Pregunta para el autor de esta entrada...hay parte de este publico que piensa que el Sekito es un homenaje a la cofundadora...es cierto?
Y si, soy cotilla, pero realmente me hace gracia la historia que se monta con los comentarios!.
Aparte de dicha pregunta digna de un horrible programa del corazón...daros la enhorabuena..y ya que estamos: pa cuando la peli??jaja

Anónimo dijo...

Medir el tiempo con esos buenos relojes, hace que sea más llevadero el paso del mismo!!!...Bueno de verdad!!
Muy periodístico!